Saltar al contenido

Sara Ortega Tapia prologa el libro ¿Qué hacemos con los niños TDAH? de José Ramón Gamo

Como señala Sara Ortega Tapia en este prólogo, todos los días multitud de niños se sorprenden a sí mismos cometiendo el mismo fallo involuntario.

Todos los días, multitud de niños se sorprenden a sí mismos cometiendo el mismo fallo –involuntario– una y otra vez. A pesar del empeño para no volver a hacerlo. Preguntándose por qué. Sin saber cómo. Sin tener muy claro para qué. Como si tuvieran un programa interno diseñado para hacer las cosas del revés, un software que parece tener algún cable mal conectado, un programa mal instalado, una actualización a medias. En cambio los sistemas internos de los demás niños parecen funcionar sin problemas; se dirigen dónde quieren ir, encuentran lo que buscan, aprenden de la experiencia, toman el camino más eficaz y –lo más importante– parece que les resulta fácil.
Esta es la amarga sensación con la que diariamente conviven los afectados de TDAH. Una compleja condición neurobiológica crónica que hace su debut en los primeros años de vida, presentándose como una disfunción ejecutiva-emocional que limita las posibilidades de alcanzar los objetivos vitales desde la infancia. Una batalla imposible de librar en solitario, para la que ningún niño a priori está preparado sin armas o escudos, maestros o escuderos.
El autor de este libro relata en primera persona el coste emocional derivado del TDAH y las dificultades del aprendizaje en una época sin avales educativos, más allá de su tesón y el buen hacer de su familia.
Apoyado en una didáctica empírica, lúdica, participativa y experiencial, Gamo avanza despertando el interés y la responsabilidad hacia este trastorno y las circunstancias que lo rodean, subrayando el papel de los educadores como agentes centrales de su superación.
Como experto en neuroeducación, comparte las claves que encienden y apagan el interruptor de la motivación en el alumnado, plantea la importancia del sello emocional del docente como base para el aprendizaje significativo, y propone la necesidad urgente de «aprender a enseñar» con el fin de transformar el sistema educativo adaptándolo a la diversidad funcional que reside en las aulas de hoy en día.
José Ramón Gamo ha hecho del TDAH y la educación el motor de su vida. Inmerso desde hace años en la búsqueda científica de los porqués que rodean al trastorno, ha hecho de la pedagogía una virtud personal y ha conseguido reducir la complejidad del trastorno a una materia lógica, comprensible, accesible y sobre todo moldeable desde la perspectiva de la educación académica y parental.
Una perspectiva ilusionante, optimista, sincera y veraz del TDAH, en medio de un océano de mitología, falsas atribuciones y postulados interesados.
No hay duda.
Escuchar y leer a Gamo es siempre un placer.

Sara Ortega Tapia
Neuropsicóloga clínica de Fundación CADAH.

Pin It on Pinterest

Share This