Puno_Cuando dejaste de dibujar

Puño-¿Cuándo dejaste de dibujar?

Puño ofrece un discurso fresco que anima a volver a dibujar, a que perdamos el miedo y desarrollemos la creatividad.

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Circula y se comparte por las redes la conferencia que el ilustrador David Peña, alias «Puño», realizó en el MAD 2011, uno de los eventos internacionales de diseño y creatividad más importantes que se celebran en España. Sus reflexiones, vivencias y consejos fueron muy bien recibidos por el público.
Este texto es el resultado de ese discurso fresco que nos anima a volver a dibujar, a que perdamos el miedo y desarrollemos la creatividad.
Algo que influirá directamente en nuestras vidas.

Os decía hace un momento que me gustaría que dibujarais. Pero, ¿por qué? ¿Por qué dibujar?
Dicen que si preguntas a una clase de niños de cinco años «¿cuántos de vosotros dibujáis?», casi toda la clase levantará la mano. Si haces la misma pregunta a la misma clase cuando tienen doce años, solo tres o cuatro levantan la mano. Si la haces en el último curso, tendrás suerte si una sola persona levanta la mano.
Una pregunta que se repite siempre en las entrevistas que me hacen es: «¿Cuándo empezaste a dibujar?», y siempre respondo lo mismo: «¿Cuándo dejasteis vosotros de dibujar?». Esa debería ser la pregunta. ¿Por qué lo dejamos? Pues porque cuando nos hacemos mayores adquirimos un carácter más práctico, menos lúdico. Dejamos de hacer aquello que nos gusta hacer, para hacer cosas que nos ayudan a conseguir otras cosas. Esto es lo que conlleva ser adulto. Como consecuencia de esto, el músculo de la creatividad −porque la creatividad es un músculo, uno metafórico, pero al que le ocurre lo mismo que a los músculos reales si no los utilizas− se atrofia. Cuando dejamos de dibujar en un momento de nuestra infancia o adolescencia sucede que nuestro músculo de la creatividad se atrofia. Así que, si lo recuperamos, nos ayudará −creo que eso es de Perogrullo− tanto a nivel personal como profesional. La creatividad que desarrollamos nos ayuda en nuestras vidas.
Otra razón por la que dejamos de dibujar es que de pequeños no somos tan exigentes. Dibujamos y nos gusta lo que dibujamos. No nos preocupamos de los colores, la composición, la simetría ni la perspectiva de las cosas. Pero de mayores nos pasa algo −creo que por culpa del mercado del arte y las escuelas, aunque este es otro tema−. De mayores, en el dibujo, cuando algo no tiene una proporción natural, perfecta o no es una reproducción fotográfica de la realidad, lo desechamos rápidamente. Decimos: «Esto no es bueno. No sirvo. Mi dibujo no vale la pena».
Además del dibujo, hay dos disciplinas que también requieren de la coordinación entre el cerebro y la mano, pero no solo no las dejamos de lado, sino que las aplicamos cotidianamente. Estas dos disciplinas son la cocina y la caligrafía. ¿Por qué no las dejamos de lado? Porque las practicamos a diario sin ser muy exigentes. No necesito ser un excelente tipógrafo para escribir una nota. No decimos: «No, no valgo, no soy buen calígrafo, no soy buen tipógrafo». Tampoco es necesario ser Ferrán Adrià para cocinar. Si vamos a freír un huevo o hacer una tortilla para un amigo, no decimos: «No, no cocino porque no voy a hacer un plato excelente». Vemos la caligrafía y la cocina como un medio para lograr otras cosas, ya sea agradar el paladar, llenar el buche o transmitir algo, aunque también pueden disfrutarse como un fin en sí mismas. Así que, si tenemos el músculo de la creatividad tan oxidado que somos incapaces de disfrutar de las cosas como un fin, quizás debamos empezar a ver al dibujo como un medio, un medio precisamente para desoxidar ese músculo que no funciona.
Puño

«Puño» es ilustrador, diseñador, fotógrafo y un conferenciante prolífico.
La calidad y diversidad de su obra le ha valido numerosos premios, entre los que destacan el Premio Internacional de Ilustración Fundación SM 2009 y el Primer Premio Creacomic CAM 2009.

El libro cuenta con el prólogo de Jaime Burque, psicólogo y editor de la revista Filmoterapia.

En resumen, la creatividad no significa ser un artista, ni un genio, ni saber improvisar, ni siquiera se puede acotar a disciplinas como el diseño, la pintura o el cine. La creatividad es algo que tenemos todos, porque al igual que estamos hechos para andar, amar, hablar, sentir emociones o ser felices, también lo estamos para ser creativos, y, lo mejor de todo, no necesitamos de ninguna aptitud especial para serlo.
Jaime Burque

Este microBook un texto perfecto de iniciación al desarrollo de la creatividad, sin complejos ni formalismos.

Título: ¿Cuándo dejaste de dibujar?
Autor: Puño

Prólogo: Jaime Burque
Colección: Microbooks
Género: No ficción
Número de páginas: 72
ISBN: 978-84-947372-6-8
Formato: rústica
Publicación: noviembre, 2017
Precio: 9 €

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