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Bárbara Serrano prologa «Educación emocional y emocionante» de Mar Romera

Como dice Bárbara Serrano en su prólogo, lo que cuenta Mar Romera sirve de fuente de energía y guía, como una especia de brújula a la que recurrir cuando los caminos se desdibujan.

El discurso de Mar me llega muy profundamente por dos motivos. El primero, porque leerla o escucharla es encontrar en palabras ―de forma sencilla y concreta― lo que llevo sintiendo, pensando y viviendo desde que comencé mi andadura en el mundo de la educación, hace casi veinte años. El segundo, porque lo que cuenta me sirve de fuente de energía y de guía, como una especie de brújula a la que puedo recurrir cuando mi camino como directora de una escuela libre se desdibuja.
Emprender un camino nuevo y desconocido es siempre un reto. Si el reto, además, está en el terreno de la educación, resulta maravilloso. Sin embargo, en el camino hay obstáculos y para salvarlos, volver a Mar ―a la brújula―, lo hace mucho más sencillo.
De sus ideas, hay una que tomaría como punto de partida para todas las demás: la premisa de que el docente debe ser mucho más y mucho antes de que debe saber. El primer paso que di al frente de nuestra escuela lo marcó precisamente esa idea: que el profesorado debía tener un desarrollo global ―desde el cuerpo hasta la psique―, y que ese desarrollo debería estar en continua revisión. Desde entonces, para mi equipo y para mí esa condición es una premisa que nos repetimos a diario y que revisamos cada vez que termina un curso, cuando evaluamos nuestro trabajo y nos preparamos para el siguiente año académico.
Antes que nada, somos referentes para los niños y niñas con quienes compartimos trayecto; somos sus guías en un camino desconocido para todos ―alumnado y profesorado―, en el que tendemos nuestra mano para transitar en él. Por ello, cada nuevo día tratamos de seguir siendo y de cuidar ese ser porque no se nos olvida que nuestros niños y niñas están continuamente aprendiendo lo que somos, y no lo que sabemos. A veces resulta difícil y nos despistamos… Los imperativos legales, las cargas horarias y las programaciones vertebradas por leyes tratan de acaparar nuestra atención. Pero es entonces, en esos momentos, cuando acudimos a nuestra brújula para centrarnos de nuevo. Para seguir siendo, nada menos.

Gracias, Mar.

Bárbara Serrano
Cofundadora y directora de El Dragón International School

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